Radiador de Aceite (Enfriador): La Clave para un Motor Frío, Fiable y Ahorrador
Seguridad y Larga Vida para tu Motor
El radiador de aceite mantiene la temperatura del lubricante en el rango óptimo, evitando el sobrecalentamiento que degrada el motor. Un aceite bien refrigerado garantiza la máxima protección y previene averías catastróficas.
Sustituir un enfriador defectuoso (con fugas internas o externas) es una inversión en la seguridad activa de tu vehículo, asegurando que el motor responda perfectamente bajo cualquier condición de carga.
Supera la ITV y Ahorra Dinero en Reparaciones
Un radiador de aceite estanco y eficiente es crucial. Evita mezclas de aceite y refrigerante que pueden causar humo blanco o fallos en el sistema de refrigeración, motivos directos de rechazo en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
Nuestros radiadores recuperados y verificados te permiten restaurar la funcionalidad OEM a una fracción del coste de la pieza nueva. Ahorra en el recambio sin comprometer la protección de tu motor.
La refrigeración correcta reduce el desgaste de los componentes internos. Mantener la temperatura a raya alarga la vida útil del turbo y de las juntas, ahorrándote costosas reparaciones a largo plazo.
Componentes Verificados y Listos para Montar
Suministramos enfriadores de aceite limpios, estancos y revisados, listos para instalar en motores gasolina y diésel.
Recupera la eficiencia térmica de tu vehículo industrial o turismo y conduce con la tranquilidad de saber que tu motor está protegido.






